Nos bastó compartir una semana en 1996 para comprender que Dom Pedro hacía mucho que era nuestro amigo. Fue en Agosto, a los 20 años del martirio de San Enrique de Tierra Adentro, como él lo cantó en aquel primer poema de proclamación y denuncia.

Desde los inicios iluminó nuestro camino, porque aquellos versos escritos en San Félix de Araguaia, en el Matto Grosso de Nuestra América, rompieron el silencio que “los hermanos de báculo y de mitra”quisieron imponer en la Argentina aterrorizada de 1976. Y la memoria del “mártir prohibido”se fue extendiendo, con el deber asumido por nuestra parte de esclarecer el crimen y propagar su mensaje.

Fue el primero en sentirse convocado y convocar a los obispos latinoamericanos – coordinados por el CESEP-, que se hicieron presentes en Córdoba al conmemorarse los 20 años del martirio. Compartimos la mesa en la Casa Mons. Angelelli – nuestra sede –; escuchamos su palabra en los locales sindicales donde se realizó el 5to Encuentro de Reflexión “Mons. Angelelli” y acompañamos su presencia en la Villa Obispo Angelelli, donde el Cura Vasco, mantenía la olla comunitaria e impusieron el nombre “Marta González de Baronetto – Catequista y Mártir” a la calle principal de la Villa. Aquella delegación episcopal latinoamericana, con Samuel Ruiz de Chiapas, Pedro Medina de Paraguay y Jorge Hourton de Chile, entre varios más, se hizo procesión de antorchas y eucaristía en la Iglesia de los carmelitas, ahora Parroquia Cristo Obrero, donde el P. Enrique “Pelado” Angelelli había iniciado su ministerio cordobés.

Pelado como el cerro…/ Pelado como el pueblo de los pobres”.- cantó Dom Pedro.

La peregrinación episcopal se sumó a los cordobeses que marchamos a La Rioja; y con los venidos de todas las latitudes celebramos en Punta de Llanos la inauguración de la Ermita del Pastor, que señaló el lugar del crimen.

Caíste en el camino, desabrochando el Llano,/ Con los brazos abiertos en asumida Cruz”.

Mientras agosto calcinaba el odio…Mientras la Iglesia echaba sus cerrojos prudentes”.

Al anochecer en la catedral riojana, fue la concelebración con el obispo local. Después Dom Pedro, con caridad y valentía, nos confesó: “Asistimos a una buena misa de difuntos”. Había que asegurarse que no resucitara…

La memoria de Pascua, camuflada de ritos reticentes,/ la tumba que sellaron el Templo y el Pretorio.”

El martirio seguía silenciado en el episcopado local, pero (“con la estola de tu sangre”– al decir de Dom Pedro), las estolas rojas de sus hermanos latinoamericanos, hicieron la memoria verdadera y justa a la comunidad peregrina allí presente.

Al despedirse en aquel 1996, Dom Pedro nos dejó, como depositarios, el Cristo coronado de espinas tallado en un tronco de nuestras sierras, obsequiado por cordobeses. Para recordarnos que aún con espinas, el camino de nuestros mártires es desafío y tarea porque “hay seguir andando, nomás;(Enrique)por el reguero de tanta sangre.(Pedro)– cantaron los obispos poetas.

En 1998 aceptó gustoso prologar el segundo tomo de las homilías de Mons. Angelelli. Con profetismo señaló: “Qué difícil le ha sido a la Iglesia más oficial de Argentina reconocer el martirio de su glorioso obispo Enrique Angelelli”;para terminar sin titubeos y con poesía: “Fue cortada violentamente en Los Llanos, a orillas del camino, -herido y samaritano a la vez- la vida de nuestro San Enrique Angelelli, pastor de Tierra Adentro, profeta y amigo de Nuestra América, gloria y estímulo de la Iglesia de la Liberación”.

Algunos destellos de memorias de su paso entre nosotros. En las páginas de nuestra revista Tiempo Latinoamericano recogimos sus palabras, que eran andadura y proyecto. Pasos por el Sur de esta Patria Grande, tantas veces andada haciendo huellas profundas para no errar el rumbo. Su rica herencia. Por los nuevos tiempos latinoamericanos!

Sólo se es poeta cuando se muere” / (el ave deshoja en el ocaso toda su antología)./ Sólo se es profeta cuando se muere, hermano”. –Recordó Dom Pedro a nuestro Enrique Mártir y Beato.

Córdoba, en la Pascua de Dom Pedro Casaldáliga – Agosto/2020

Centro Tiempo Latinoamericano – Casa Mons. Angelelli – Belgrano 715 – Córdoba

FOTOGRAFIAS:

-(encabezado) Don Pedro Casaldáliga en el 5º Encuentro de Reflexión Mons. Angelelli. 2 de agosto de 1996 en el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba.

-Don Pedro Casaldaliga en la Villa Obispo Angelelli, junto a los obispos latinoamericanos.

-Don Pedro Casaldaliga, en el centro, junto a la Hna. Marta Pelloni y el obispo Samuel Ruiz, marcha y procesión por las calles de Córdoba.

Don Pedro Casaldáliga en el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba.

Don Pedro junto a Luis Baronetto, director de la revista Tiempo Latinoamericano.

Celebración en Punta de Los Llanos, La Rioja, obispos latinoamericanos junto a peregrinos de Córdoba y todo el pais.

Fotografias Archivo CTL